Es posible que sufra un corte, un rasguño o una herida punzante a causa de un accidente. También puede tener una herida debido a una afección como la diabetes. O tal vez tenga un corte que requiera cuidados tras una cirugía. Independientemente del tipo de herida que tenga, el proceso de cicatrización ocurre en cuatro fases. Estas fases son:
- Detener el sangrado (hemostasia).
- Inflamación.
- Crecimiento y reconstrucción.
- Fortalecimiento.
Fase 1: Detener el sangrado
Cuando se produce un corte, un rasguño o una punción en la piel, normalmente se empieza a sangrar. En cuestión de minutos, o incluso segundos, los glóbulos sanguíneos comienzan a agruparse y a formar coágulos. Esto protege la herida y evita una mayor pérdida de sangre. Estos coágulos se convierten en costras a medida que se secan.
Fase 2: Inflamación
Una vez que la herida se ha cerrado con un coágulo sanguíneo, los vasos sanguíneos pueden abrirse ligeramente para permitir que lleguen nutrientes y oxígeno frescos a la herida y facilitar así la cicatrización. El oxígeno transportado por la sangre es necesario para la cicatrización. También es importante mantener el equilibrio adecuado de oxígeno: si hay demasiado o demasiado poco, la herida no cicatrizará correctamente.
Otro tipo de glóbulo sanguíneo, un glóbulo blanco llamado macrófago, combate las infecciones y supervisa el proceso de reparación. Es posible que observe algo de líquido transparente sobre el corte o a su alrededor en este momento. Este líquido contribuye a limpiar la herida. Los macrófagos también producen mensajeros químicos, llamados factores de crecimiento, que ayudan a reparar la herida.
Fase 3: Crecimiento y reconstrucción
Los glóbulos sanguíneos, incluidos los glóbulos rojos oxigenados, llegan para ayudar a formar tejido nuevo. Las señales químicas indican a las células que produzcan colágeno. Este actúa como una especie de estructura de soporte. A veces, el resultado de este proceso se manifiesta en forma de cicatriz. En las pieles más claras, la cicatriz puede ser inicialmente roja y palidecer con el tiempo. En las pieles más oscuras, la cicatriz puede ser marrón o de otro color. Puede que se vuelva menos visible o que no.
Fase 4: Fortalecimiento
Con el tiempo, el tejido nuevo se va fortaleciendo. Es posible que note tirantez, comezón e incluso arrugas en la herida a medida que esto ocurre. La herida gana resistencia rápidamente durante las primeras seis semanas de cicatrización. En unos tres meses, la resistencia de la herida tras la reparación alcanza el 80% de la que tenía antes de la lesión. Sin embargo, la zona de la herida nunca recuperará el 100% de su resistencia original. Dependiendo del tamaño de la herida y de su gravedad, el proceso completo de cicatrización podría tardar hasta un par de años en completarse.